Muchas veces se piensa que gestionar la Experiencia del Cliente, es tener los canales de atención necesarios y brindar un trato amable a sus clientes; sin embargo, el tema es mucho más amplio.

Diseñar una experiencia de cliente positiva implica gestionar no solo lo visible, sino también aquello que los clientes no ven en cada contacto que tienen con la organización, logrando que cada momento sea positivo y se logre una experiencia de cliente positiva que genere satisfacción, repetición de compra y recomendación.

Es importante entender las claves de la gestión de la Experiencia del Cliente, para poder desarrollar una cultura interna con el fin de retener, crecer y fidelizar en función del cliente; y asimismo disminuir el “gap” entre lo recibido y lo percibido, para cada vez estar más alineados con las expectativas de nuestros consumidores y alinear a la organización en un proceso de implementación de estrategias de Customer Experience.